Es la hora

Arrepentimientos” que, inquietos, salen a la superficie de la tela y comienzan, espasmódicamente, a arañarla hasta conseguir recobrar esa porción de realidad que les negó su creador en el mismo momento en el que decidió, bien sea por iniciativa propia, bien por dictado del mecenas de turno, desaparecerlos tras una montaña o un bosque. La venganza se sirve fría y ahora es el turno de los que pudieron ser y finalmente no fueron.

Esculturas que se descomponen grano a grano hasta que estallan revelando el verdadero ser que se ocultaba en el bloque marmóreo y que no supo vislumbrar el escultor. Atónitos. Cegados por un mundo ruidoso al que estaban acostumbrados a tratar bajo la piel de su carcelero. Demasiado perplejos como para poder diferenciar entre la dicha de haber hallado por fin la libertad y la rabia de saberse un proyecto fracasado, tapado.

Es el día de los que no fueron. La vuelta de los descartes. Es el momento del rito salvaje castrado por las imposiciones culturales, sociales y religiosas de quienes llegaron en último lugar. Arrasando con todo. De manera sutil en algunas ocasiones. O con la sensibilidad de un estallido en otras.

Hora de aullar a la luna. Y de cantar susurros en torno al fuego y la niebla. Y acordarse de los que fueron y ya no están. De los que pudieron ser y que en algún momento, quizás en una realidad paralela, serán.

 @angelportoles 

Valltorta-Gassulla

Dejar atrás la carretera y comenzar la senda. Perder el rumor del tendido eléctrico y el asfalto para pasar a un entorno dominado por la carrasca y la piedra. 45 minutos de ascenso no son nada como peaje para trasladarse en el tiempo y sentirse, por unos momentos, formar parte de la naturaleza y del paisaje. Y sentirse pequeño, minúsculo…

OLYMPUS DIGITAL CAMERASubida a la Cova Remigia (La Montalbana – Ares del Maestrat)

La provincia de Castellón esconde muchos tesoros preservados en ámbar. Inmóviles. Progresivamente erosionados por el lento pero incesante compás del tiempo. Y entre estos hallazgos hoy me quedo con su patrimonio artístico rupestre, que hemos conocido mejor con la última visita que hemos realizado con el proyecto Patrimoni del Programa de Extensión Universitaria de la Universidad Jaume I de Castellón.

De la mano de Amics Valltorta-Gassulla nos hemos reencontrado con una valiosa pieza de nuestro pasado más primario. Las escenas que descubrimos y admiramos – con la inestimable ayuda y paciencia del guía – en los abrigos rupestres de poblaciones como Ares, Albocàsser y Tírig, ilustran la vida, la muerte y el ritual. Disfrutarlas en silencio nos plantea muchas preguntas con difícil respuesta. Incierta respuesta pero que, gracias a la arqueología, la antropología o la filosofía, se nos permite aventurar suposiciones, hipótesis y comparaciones con, por ejemplo, otras culturas animistas cazadoras y que aún hoy en día, salvando las distancias, realizan rituales similares y llevan a cabo estrategias de caza semejantes.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAEl trabajo del guía como intérprete del contexto y de lo que tenemos ante nuestros ojos. Cova dels Civils (Tírig).

OLYMPUS DIGITAL CAMERAEscena de la Cova dels Cavalls (Tírig) en la réplica de la cueva en el Museu de la Valltorta (Tírig).

Una jornada intensa e inolvidable de las que hacen piña. De las que son pegamento y sirven para entablar buenas amistades y colaboraciones entre personas y proyectos locales como los grupos de Patrimoni de Viver, Montán, Cirat, Sot de Ferrer, Borriol, Sant Rafel del Riu – Barri Castell (Ulldecona), Vilanova d’Alcolea y Costur.

Los caminos empinan más de la cuenta. De las rodillas ni hablamos. Pero después de 11 horas de ruta sólo puedo deciros una cosa:

¡Mañana mismo vuelvo!

@angelportoles 

 

 

 

La exposición cambiante

Es el momento de perder, milímetro a milímetro, la formación, haciendo inútiles los devaneos perfeccionistas de montadores, comisarios y artistas. Cuando las esculturas dejan, por un instante, de sacar pecho. Y al cuadro de al lado se le empieza a ver la barriga. La cartela comienza a soltarse al machacón ritmo de una magnífica banda sonora que, pasadas las primeras semanas, es la pesadilla del controlador de sala. Cuando los polípticos se desabrochan el botón del cuello de la camisa y se sueltan un poquín la corbata y aquel foco comienza a deambular errático por la sala sembrando dudas… Es el mágico momento cuando la exposición se repantinga, pide una cerveza y se sienta a ver su serie favorita. El especial encanto de una exposición tras tres meses desde su inauguración.

Observar las muescas que evidencian el inexorable paso del tiempo y del visitante supone un entrañable recorrido. El encanto de las manos de niño en las blancas paredes cien veces repasadas por el sufrido pintor de brocha gorda según el férreo mandato del comisario. Las huellas de quienes fueron incapaces de medir la distancia entre dedo y obra. De aquellos que alardearon cuando acompañaron a su pareja, a sus amigos a la última y más vanguardista y cacareada exposición.

Debo confesar que es en ese momento cuando más a gusto me encuentro. Superados los nervios del estreno. Encarrilada la comunicación y el seguimiento de su repercusión. Acabados los talleres y las actividades complementarias. A punto de cerrar cuando ya todo el pescado se ha vendido y casi todas las conversaciones en sala comienzan a tratar sobre el siguiente proyecto y las dificultades y retos técnicos y artísticos que planteará. Cuando el visitante casi estorba. Cuando la exposición se humaniza por contagio.

Haced la prueba. Visitad una exposición en su inauguración y volved cuando falte poco para su clausura y podréis observar cómo ha madurado y en qué se ha convertido. ¿Cuál de las dos os gustó más?

 @angelportoles 

Complejidad. Trilogía de la creación de un proyecto (cultural)

“Hola, igual no te has enterado pero hace tres meses que en tu pueblo abrieron un nuevo museo…”. “¿Viste ayer el partido? ¿Fue penalti? Ese entrenador no vale para nada ¿Y qué me dices del portero? Un desastre… ¿Decíasss?”

“Hola, igual no te has enterado pero hace tres meses que en tu pueblo abrieron un nuevo museo…”. “Uff…La verdad es que tengo la cabeza en otras cosas más importantes y a mi todo eso de los museos y los cuadros me da un poco igual. Mi hijo está en el paro y en casa lo estamos pasando…mal”.

“Hola, igual no te has enterado pero hace tres meses que en tu pueblo abrieron un nuevo museo…” “Algo he oído… Mi vecino dice que le han expropiado la casa al tío Manuel y a la Mercedes – la hija de la Genara – para que así se viera mejor un arco de esos de punta. ¡Menudos sinvergüenzas! ¡Cómo se nota que no son suyos los dineros!”

“Hola, igual no te has enterado pero hace tres meses que en tu pueblo abrieron un nuevo museo…”. “Ayer lo vi en prensa… Menudo desastre… Estos críos… A quién se le ocurre… Entrar y destrozarlo todo… ¿Sabes lo que pasa? En este pueblo, estas cosas no interesan. Y no le importan a nadie…”.

Sic transit gloria mundi.

@angelportoles