La metáfora del relojero

Había una vez un relojero que llevaba trabajando en su pequeño taller toda la vida. El paso del tiempo le dio mucha experiencia en el oficio y, una cada vez más, vista cansada.

El trabajo del relojero es fascinante. Una miríada de pequeñas piezas que se arremolinan en un espacio minúsculo, cumpliendo su función. Algunas de ellas, estáticas. Otras, móviles. Todas ellas, acompasadas y perfectamente engranadas. ¡Ríase usted del cirujano! La minuciosidad de este oficio, su atención por los detalles, sólo es comparable con la pericia, sabiduría, tempo y arte del gestor cultural.

El tiempo fluye pero a distintas velocidades y es el relojero quien debe marcar los tiempos y equilibrar las agujas para que cada una mantenga su ritmo, sentido y dirección. Para que cada una de éstas, en su recorrido y velocidad, realice la tarea y el cometido por el que está ahí.

Para el que se acerca para conocer el reloj y saber la hora que es, los detalles pasan muchas veces desapercibidos. Ocultos muchos de ellos y, en otras ocasiones, tímidamente presentes. Algunas veces, la belleza de la cápsula eclipsa la importancia de la maquinaria… pero no para el relojero, que posee una perspectiva amplia que le permite captar el proceso y su complejidad. Su armonía y su belleza.

arsipe_elrelojero@angelportoles

Guardianes de la Cultura

#frackingNO

Buena parte de nuestro trabajo se realiza en el territorio, codo con codo con personas que trabajan para desarrollar el interior de la provincia y para conocer y dar a conocer su patrimonio cultural.

Desde el año pasado, la provincia de Castellón se encuentra sometida a una tensión enorme provocada por la solicitud de permisos por parte de una superempresa canadiense para realizar prospecciones de hidrocarburos utilizando la técnica conocida como fracking.

El planteamiento es sencillo: el fracking no desarrollará el territorio. Las personas, sí. Miles de pozos que conllevan un enorme riesgo para nuestros acuíferos y para nuestra salud, no articulará el territorio. Proyectos en red de desarrollo social, cultural y económico, sí.

La Cultura es desarrollo. Posibilita. Empodera. Sensibiliza. Humaniza. Nos hace reflexionar. Nos hace libres.

El sábado 22 de junio, la Plataforma @AntifrackingCom ha convocado una manifestación en Castellón. A las 18h desde la Farola.

Arsipe06fracking

Cómic de Pedro Cifuentes, profesor de sociales y autor de la tira cómica “En clase no se dibuja”

La intimidad de Oteiza

Este jueves el IVAM (Instituto Valenciano de Arte Moderno) inaugura exposición de Oteiza en la que podremos ver, entre las obras propuestas, una selección de los dibujos privados del escultor vasco.

Esta muestra genera un interesante debate abierto esencialmente desde la revista especializada Descubrir el arte con el artículo de José María Parreño titulado “Oteiza en el IVAM, los dibujos privados e inéditos” y fechado el 10 de junio.

Su lectura nos ha encantado y nos ha sugerido muchas reflexiones y en este post queremos destacar una de ellas: la complejidad en torno a la idoneidad de enseñar o no ese material privado, creado para uno mismo y sin ninguna intención de mostrarlo en la esfera pública ni, mucho menos, en una exposición generalista donde el público asistente es cada vez más variopinto y que, valga únicamente como dato objetivo, viene de visitar otras muestras de este espacio como “¡Viva Valencia! Arte y espiritualidad”.

Toda muestra expositiva tiene, en mayor o menor grado, un componente inmoral por el que el artista es desnudado y presentado al público. Se trata por lo general de un contrato firmado por ambas partes que deriva en un alto porcentaje de comentarios estereotipados marcados a fuego por las modas, las tendencias y las firmas especializadas (valga como ejemplo el extraño caso de las exhibiciones de Sorolla y sus ingentes cantidades de público que, de la noche a la mañana, era experto crítico y paladeador supremo de, valga la metáfora, cada una de las pinceladas apasteladas del genio valenciano).

Volviendo a Oteiza, lo cierto es que ¡no se tiene en cuenta en tantas ocasiones lo que dijeron y sintieron los artistas!… El arte se aleja de lo sensible y lo emocional porque es puro mercado. Y lo es porque con exposiciones como esta pensamos que no se busca mostrar un estilo de dibujo ni de dibujante, tampoco una técnica novedosa o experta de la que aprender, ni siquiera los pasos a lápiz que han dado lugar a grandes obras. Da la sensación de que lo que se busca es un nombre, como si se tratara de Hollywood y su “starsystem”, fórmula ideal para vender tickets.

Nos parece ideal la consulta de estos dibujos privados como documentación histórica y de obligada peregrinación para investigadores y especialistas que necesiten beber de esas fuentes para conocer mejor al artista, su obra, su vida y su alma. Pensamos que lo idóneo es que todos esos objetos, dibujos o documentos estén conservados en archivos pero, de ahí a exponerlos al público en general que se va a quedar en la forma y no en el contenido – y menudas pollas que dibujaba este hombre, ¿no les parece?

Conocer ese prisma dentro de la poliédrica personalidad de un artista es un tesoro y, tal y como se está difundiendo, un gancho que seguro atraerá muchas miradas y visitantes pero nos tememos que parece que más se trata de una concesión en medio de imposiciones políticas de programación…